Qué te exige desde el 2 de agosto
- Si un cliente habla con una IA (chatbot, asistente, voicebot), tiene que saber que es una IA. Se acabó la agente «Laura» que nunca duerme.
- El contenido generado o manipulado por IA —imágenes, audio, vídeo, deepfakes— debe ir marcado de forma detectable.
- Los textos informativos generados con IA y publicados deben declararlo.
- Aplica a proveedores y a quienes despliegan la IA — y la mayoría de las empresas somos lo segundo. La obligación sigue al uso real, no al tamaño: no hay exención para pymes.
Pero pasemos a la realidad
La reacción típica va a ser la de siempre: un correo de legal, un banner nuevo y a otra cosa. Error. El artículo 50 no pregunta qué pone en tu web: pregunta dónde tienes IA funcionando y si puedes demostrarlo. Y la mayoría de empresas no puede — porque nadie mantiene el mapa: marketing usa una herramienta, ventas otra, y el becario de turno tiene tres.
Es como la inspección que no pregunta si tienes extintores, sino dónde están, cuándo se revisaron y quién es el responsable. El cartel de «prohibido fumar» no te salva si el plano de incendios no existe.
Lo que funciona es aburrido y potente: inventario de usos de IA (qué sistema, qué proceso, quién responde), marcado por defecto en los canales donde la IA habla o publica, y trazabilidad para demostrarlo. En nuestro método es la etapa 03 — Quién decide qué — con el registro de usos y los niveles de riesgo montados como palanca, no como freno: el que tiene el mapa decide más rápido, no más lento.
Bonus: ese mismo inventario es el que te deja aprovechar el aplazamiento del alto riesgo (diciembre 2027 / agosto 2028) con cabeza. El calendario te dio margen; el artículo 50 te dice por dónde empezar a usarlo.
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